CENTRIFUGANDO
KARMA - Gabriel Cebrián. Stalker 1999
Entre cervezas, jabs, Jack Daniels y mujeres, Gabriel Cebrián
escucha conmovido el relato del yanqui Samuelito, quien ha descubierto
la teoría y la práctica del karma compulsivo, suerte
de pildoritas alucinógenas y barriales que el autor, Cebrian
Gabriel, tiene que haber ingerido para reproducir este fenomenal
libro cuyas fuerzas centrifugas hablan de ciertas y elementales
fisuras en el inestable organismo humano. Discurso de los sentimientos,
del sexo y el fracaso, la generación que retrata y refracta
Cebrián es la de los perdidos. Asi los convocó Stein.
Luego fueron marginales, hoy son periféricos. La ironía
es algo más que un recurso para este valioso autor platense,
sobre el que habrá que prestar mucha atención en poco
tiempo más.
Caótico, tumultuoso y con virutas aún de la novela
americana nacida en el nido de un cucu, toda la dureza de estos
textos se concatenan en un unico relato, conmovedor, presuntuoso
a veces, vigoroso y brutal casi siempre. Centrifugando Karma es
tirar frases, golpear bajo si es necesario, escribir entre las cuerdas.
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